CRONOGRAFOS DE PILOTO
Al margen de los relojes ya comentados en anteriores artículos, la armada alemana solicitó cronógrafos de pulsera que normalmente iban destinados a los pilotos de caza.
Con diámetros de caja de 38 mm tenían las mismas características comunes a los anteriores pero además se habían añadido las propias de un cronógrafo. Incluso disponían ya de la función “Flayback” que permite poner a cero el contador en marcha.
Dos de las firmas más importantes que diseñaron este tipo de piezas fueron: Tutima-Glshuüte y Hanhart. La primera toma su nombre la ciudad donde tiene su origen de fabricación por la Ufag (Uhrenfabrik AG). De aquí salieron los primeros cronógrafos militares de la historia; equipados de un movimiento de 33,8 mm de diámetro y 5,4 mm de anchura decorado con 17 rubíes, que recibión el nombre de calibre 59. De remontaje manual, este reloj era hermético hasta 15 metros. El bisel acanalado era giratorio y presentaba una pequeña marca roja para indicar los tiempos. Este modelo señaló la forma definitiva el futuro de la producción de este tipo de piezas. Las primera unidades salieron de la fábrica en 1941 y llegaron a fabricarse 30.000 hasta el año 1945.
La fábrica UFAG nació de la escisión de la empresa Dcustche Präzisions-Uhren-Fabrik Glashütte fundada por Ferdinand Adolph Lange en dos partes UFAG y UROFA. Este grupo nuevo empresarial es creado en 1926 y fue dirigido por el jurista Ernst Kurtz hasta el cierre en 1945. Además de la producción inicial de relojes de bolsillo se desarrollan y producen calibre para sus relojes de pulsera.
El bombardeo de sus instalaciones en 1945 por la aviación rusa. Kurtz tiene que trasladar todo su potencial empresarial a la nueva Alemania occidental hasta que , en 1951 se traslada a Ganderkesee, en la Baja Sajonia. En Alemania del este, y bajo el gobierno de la RDA, todas las fábricas se fusionan en una empresa estatal, desapareciendo así los grandes nombres de la relojería de Glashütte.
Actualmente la firma Tutima, bajo la dirección de un antiguo colaborador de Kurtz, Dieter Delecate, continúa su actividad produciendo relojes militares modernos y réplicas de los fabricados en los años Cuarente, ofreciendo una relación calidad-precio bastante buena. La réplica de ese primer cronógrafo militar es ahora denominada 1941 Flieger Chronograph, y es un atractivo reloj, casi idéntico al primero, provisto de calibre Valjoux 7760 modificado. Otro fabricante de cronógrafos de la época fue Hanhart, empresa situada en Schwenninger-sur-le-Neekar, aunque fundada en 1882 por Wilhelm Julius Hanhart. Es territorio alemán donde, desde 1902, la firma se especializa en la producción de cronómetros de bajo precio para poco después ampliar la oferta con los relojes de bolsillo y de pulsera también de alcance del público en general. Los primero relojes de precisión nacen en 1938 en la nueva fábrica de Güttenbach.

La gama de 45 piezas entre los que se encuentran modelos de pulsera, de bolsillo, cronómetros y relojes deportivos, pero no es hasta 1939 cuando Hanhart presenta un cronógrafo concebido para los pilotos de la aviación. Se trata de un ejemplar dotado con movimiento de 35 mm de diámetro y 17 rubíes, sin formar. La caja es de latón cromado mate y fondo de acero.
Tras la Segunda Guerra Mundial la aviación francesa equió a sus pilotos con relojes de la marca Vixa, provistos de movimiento Hanhart, que habían sido confistcados como pago de perjuicios de guerra. En la actualidad la firma dispone de dos iportantes líneas de producción, una con todo tipo de contadores digitales y mecánicos y la segunda con una amplia gama de relojes de pulsera fundamentalmente cronógrafos, en muchos casos replicas de los fabricados en los años Treinta y Cuarenta.
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